Entrevista
Entrevista a Tomás Dasgoas, CEO de GRUPO FAED
Coincidiendo con la celebración del 30 aniversario de Grupo FAED, su CEO y miembro de la Junta Directiva de FEAF, Tomás Dasgoas, comparte con nosotros reflexiones sobre el sector, el asociacionismo y la empresa familiar.
Parece por su currículum un firme defensor del asociacionismo empresarial. ¿Es importante?
Estoy plenamente convencido de la importancia del asociacionismo empresarial. La colaboración es hoy un factor estratégico imprescindible, tanto entre empresas como con clientes, proveedores, administraciones y centros tecnológicos.
Las asociaciones representan el mejor entorno para compartir conocimiento, defender intereses comunes y trabajar conjuntamente en la mejora de la competitividad industrial. Además, permiten anticipar tendencias regulatorias, tecnológicas y de mercado que afectan directamente a nuestras empresas.
En un entorno tan complejo y cambiante como el actual, participar activamente en asociaciones sectoriales no solo fortalece al sector, sino también a cada empresa individualmente.
Precisamente ‘la fuerza de la unión’ es el Leitmotiv de FEAF. ¿No formar parte de una asociación como FEAF es una pérdida de oportunidad?
Sin duda. FEAF representa la voz colectiva de la fundición española y juega un papel fundamental en la defensa de un sector estratégico para la industria europea.
Estamos en un momento decisivo para nuestro futuro. La industria de fundición afronta enormes retos relacionados con la competitividad, la energía, la regulación, la digitalización y la atracción de talento. Afrontar estos desafíos de forma individual es muy difícil; hacerlo unidos nos permite tener mayor capacidad de influencia y generar iniciativas comunes de transformación y mejora.
FEAF no solo defiende al sector, sino que también facilita colaboración, intercambio de conocimiento y visibilidad institucional para las empresas asociadas.
Como líder de una empresa familiar estará especialmente sensibilizado con el relevo generacional ¿somos conscientes de su importancia?
En un país con un tejido empresarial compuesto mayoritariamente por PYMES y empresas familiares, el relevo generacional es un aspecto absolutamente clave para garantizar la continuidad y estabilidad de las compañías.
La sucesión debe trabajarse con anticipación, profesionalidad y visión de largo plazo, evitando que los procesos de transición puedan poner en riesgo el proyecto empresarial. En las empresas familiares es especialmente importante equilibrar los intereses de la empresa, de la propiedad y de la familia empresaria.
Por ello, considero muy recomendable abordar estos procesos mediante protocolos familiares y estructuras de gobierno claras que ayuden a asegurar la continuidad, la profesionalización y la estabilidad futura de las empresas.
Enumere los tres problemas más importantes a los que se enfrenta el sector.
Europa está atravesando un proceso de pérdida progresiva de capacidad industrial y la fundición no es ajena a esta situación. Muchas empresas están reduciendo capacidad para mantener rentabilidad y, en los casos más extremos, terminan desapareciendo.
Los principales retos que afronta actualmente el sector son:
- Pérdida de competitividad industrial, derivada principalmente de los elevados costes energéticos en Europa, la volatilidad de las materias primas y unas cadenas de suministro cada vez más tensionadas en un contexto global incierto.
- Exceso de regulación y burocracia, especialmente en ámbitos relacionados con medioambiente, emisiones, residuos, compliance y normativa administrativa, lo que reduce agilidad y capacidad de inversión frente a otras regiones del mundo.
- Necesidad de renovación tecnológica e industrial, con dificultades para rentabilizar inversiones intensivas, avanzar en digitalización y automatización, y atraer nuevo talento joven hacia la industria.
¿Por dónde pueden ir las soluciones?
Las soluciones pasan por una combinación de políticas industriales adecuadas y transformación interna de las propias empresas.
Europa debe recuperar una visión industrial más pragmática y estratégica, favoreciendo costes energéticos competitivos, simplificación regulatoria, apoyo a la inversión productiva y protección equilibrada frente a situaciones de competencia desleal.
Por parte de las empresas, el camino pasa por apostar decididamente por la innovación, la automatización, la digitalización y la especialización en productos de alto valor añadido, donde Europa todavía mantiene una posición muy competitiva.
La fundición europea no puede competir únicamente en precio, pero sí puede liderar en calidad, tecnología, trazabilidad, sostenibilidad, ingeniería y fabricación de componentes críticos para sectores como defensa, naval, energía o infraestructuras estratégicas.
